Oficinas y comercios

Una seguridad que no se ve, pero se siente en caso de emergencia.

Un incendio en una oficina suele comenzar de forma discreta: una sobrecarga en la fuente de alimentación, un cortocircuito en la impresora, una lámpara que se sobrecalienta.
Pero lo que empieza pequeño puede paralizar rápidamente una planta entera. El humo, el calor y el agua utilizados para extinguir el incendio destruyen ordenadores, archivos, muebles y, con ellos, a menudo, la capacidad de funcionamiento de toda una empresa.

El temor a un evento así no es infundado: incluso un solo incendio latente puede inutilizar las oficinas durante semanas. El trabajo se paraliza, se incumplen plazos y se pierden datos confidenciales.

TUNGUS ofrece protección discreta y fiable dondequiera que se produzcan incendios en la oficina.
Nuestros módulos pueden instalarse detrás de paneles de techo suspendido o en falsos techos, por lo que son completamente invisibles y reaccionan al instante cuando la temperatura se vuelve crítica.

El polvo extintor utilizado extingue incendios rápidamente, no deja residuos y es no conductor, por lo que no daña equipos sensibles, computadoras ni redes. Los residuos se pueden aspirar fácilmente sin afectar muebles ni tecnología.

Además, el polvo es absolutamente no tóxico y respetuoso con el medio ambiente, por lo que es absolutamente seguro para lugares de trabajo en los que intervengan personas y animales.

Para espacios de oficina, recomendamos el modelo MPH-4, según el tamaño de la sala y la aplicación. Ya sea en oficinas individuales, espacios diáfanos o salas de reuniones, TUNGUS ofrece seguridad sin ser visible.