En los edificios públicos —hospitales, escuelas, bibliotecas o edificios administrativos— los responsables tienen una responsabilidad especial: la protección de las personas que no pueden valerse por sí mismas en caso de emergencia.
Pero la realidad es alarmante: solo una pequeña parte de los hospitales en Alemania cuenta con un sistema de protección contra incendios completamente funcional. Las estructuras obsoletas, la tecnología compleja y los altos costos suelen provocar que los incendios se detecten cuando ya es demasiado tarde.
Un incendio en un hospital, escuela o biblioteca implica mucho más que daños materiales. Pacientes, niños, visitantes y personal están en riesgo, y en una emergencia, cada segundo cuenta. El humo se propaga por los edificios cerrados en segundos, las rutas de escape se vuelven intransitables e incluso pequeños incendios latentes pueden dejar secciones enteras inutilizables.
TUNGUS ofrece una solución sencilla, segura y sin mantenimiento para solucionar este problema.
Nuestros módulos reaccionan automáticamente ante aumentos de temperatura peligrosos, sin necesidad de electricidad, mantenimiento y visibilidad.
Pueden instalarse discretamente en falsos techos, huecos de servicios o salas técnicas y extinguir incendios antes de que se propaguen.
El polvo extintor utilizado es atóxico, no conductor y ecológico, seguro para personas, animales, aparatos electrónicos y estructuras de edificios. Extingue incendios de forma fiable y evita la reignición. Los residuos se aspiran fácilmente sin dejar residuos ni causar corrosión.






