En la cocina, el garaje o el taller, un solo momento de descuido suele ser suficiente: una olla demasiado tiempo en el fuego, un cargador sobrecalentado, una toma de corriente sobrecargada. Lo que empieza de forma inocente puede convertirse en un incendio en segundos, incluso cuando no hay nadie en casa.
Los incendios nunca cogen a la gente preparada. Destruyen no solo cosas, sino lugares llenos de recuerdos: fotos, muebles, objetos favoritos; todo lo que conforma un hogar. Este miedo es real, aunque prefiramos reprimirlo en nuestra vida diaria.
TUNGUS elimina este miedo.
Nuestros módulos automáticos detectan a tiempo los aumentos peligrosos de temperatura y los extinguen con un polvo extintor especialmente desarrollado que actúa de forma fiable y suave. Aunque deja residuos, estos se pueden eliminar fácilmente con una aspiradora o un paño, sin causar daños permanentes a las superficies ni a los equipos.
El polvo utilizado es completamente inocuo para las personas, los animales, el medio ambiente y la tecnología. Incluso los dispositivos electrónicos sensibles permanecen intactos, y las mascotas no corren ningún riesgo. La seguridad no supone un nuevo riesgo.







